Como cada año, en los días previos al 16 de julio, familias de canoeros, pescadores, parten desde distintas zonas costeras con rumbo a Itatí.
Esta tradición centenaria, se repite cada año. En la canoa, además de la familia, llevan carpas y alimentos para la semana de navegación, acampar en la costa de Itatí, sorprenderse con el encuentro de las Vírgenes de Itatí y Caacupé (Paraguay) en medio del río Paraná.
La historia relata, la imagen de la Virgen de Itatí fue encontrada milagrosamente sobre una piedra blanca en la orilla del río Paraná, lugar que los guaraníes llamaban “itatí”, que significa “piedra blanca” o “punta de piedra”. En esa zona fue inaugurada en 1930 la Basílica de Itatí.





